Maneras de reducir la contaminación urbana

Maneras de reducir la contaminación urbana
¿Cómo reducir la contaminación?

La contaminación ocasionada por el tráfico es un problema que se agrava cada día a nivel mundial, ya que supone un riesgo para la salud y el medio ambiente, y sumado al crecimiento del parque automotor, el cual para el año 2020 tendrá 4.5 millones de vehículos en circulación solo en Lima.

No hay duda de que el CO2 que sale por el tubo de escape de los autos es una causa importante de contaminación en las ciudades.

Lo primero que debemos tener claro es que un auto contamina principalmente por tres causas: las emisiones de gases contaminantes, que producen los motores de combustión; el alto consumo de combustible, derivado de una conducción poco eficiente; y por los residuos generados durante su reparación o mantenimiento, sobre todo cuando no somos cuidadosos con nuestro vehículo. ¿Cómo reducirlas? A continuación te lo cuento

  • Comprobar la batería y los sistemas de encendido. Tanto las bujías en vehículos de gasolina como calentadores en los diésel deben estar en buenas condiciones, ya que son los que proporcionan al motor una combustión mucho más eficaz. Precisamente los combustibles mal quemados son los principales causantes de la contaminación.

 

  • Compartir coche. Se trata de una de las mejores opciones para descontaminar las ciudades porque se reduce el número de coches soltando humo en nuestras ciudades. Existen varias opciones de carsharing, incluidas las que nos permiten disfrutar de un mismo coche a varias personas. Si además optamos por un servicio de alquiler por tiempo de auto eléctrico, nos aseguraremos de que nuestro trayecto es 100% cero emisiones.

 

  • No dejar el auto en marcha. Si vamos a parar durante más de un minuto conviene detener el motor para dejar de emitir gases. Sería conveniente desterrar prácticas tan comunes en verano como esperar durante largo rato a alguien con motor en marcha y el aire acondicionado puesto para estar más frescos.

 

  • Revisar el tubo de escape y el catalizador. El sistema de escape de los automóviles es el lugar donde se procura atrapar el máximo posible de sustancias nocivas derivadas de la combustión antes de ser emitidas a la atmósfera, por ello es imprescindible asegurarnos de que no hay fugas. Por otra parte, una mala combustión del motor puede producir mayor cantidad de humo. Puedes distinguir los problemas del coche según el color del humo que sale del tubo de escape.

 

  • No correr. Moderar la velocidad es una buena solución contra la huella de carbono. Es conveniente evitar los acelerones, como cuando salimos de un semáforo o queremos hacer un adelantamiento. Por descontado, tampoco es bueno dar pequeños acelerones en punto muerto, ni cuando arrancamos, ni cuando estamos parados en un paso de cebra o semáforo.

 

Es evidente que cuanto más combustible consuma nuestro auto mayor huella de carbono dejará en la atmósfera, por eso conviene que tengamos en cuenta algunas prácticas que nos permitan controlar ese consumo. ¿Qué podemos hacer?

  • Planificar bien la ruta. Elegir la vía más corta y la menos congestionada ayudará sin duda a reducir la emisión de gases.

 

  • Limitar el uso de aire acondicionado. El aire acondicionado gasta un 20% más de combustible, por lo que conviene tenerlo apagado en momentos en los que no es tan necesario. Como, por ejemplo, cuando vamos despacio y podemos bajar las ventanillas. Por el contrario, si aumentamos la velocidad y llevamos las ventanillas abiertas, además de ser un tormento para los oídos, el coche tiene menos aerodinámica y precisa de más combustible para circular, por lo que contamina más.

 

  • Revisar las ruedas. Tanto la presión de los neumáticos, como el estado de la banda de rodadura y la profundidad del dibujo de la misma (nunca inferior a 1,6 mm) influyen directamente en el consumo total de un vehículo. Por ello conviene que se revisen una vez al mes y en frío.

 

 

  • Evitar el exceso de equipaje. No conviene sobrecargar el auto, ni mucho menos utilizar el maletero como lugar de almacenaje, ya que por cada 100 kilos de peso extra se incrementa el gasto de combustible un 5%. Por otra parte, llevar puesta la baca (si no se usa) supone también un consumo de combustible innecesario.

 

  • Mantener limpio el sistema de inyección. Es una de las mejores formas de evitar un mayor consumo de combustible.

 

  • Revisar el filtro de aceite. Un motor bien lubricado expulsa menos humo y además mantener el filtro de aceite limpio para que entre aire correctamente influye directamente en el consumo.

 

  • Anticiparse en las maniobras. Conducir con anticipación evitando los frenazos bruscos y sabiendo gestionar la inercia del vehículo para aprovechar mejor el combustible nos ayudará también a reducir el CO2. Por ejemplo, si al llegar a un semáforo que está en rojo dejamos de pisar el acelerador para aprovechar el impulso en lugar de frenar de golpe al llegar a él, nos moveremos sin tener que gastar combustible.

Si seguimos estas medidas, a largo plazo estaríamos evitando que aumente la contaminación en la ciudad. Esta es una labor que requiere un trabajo comprometido y en conjunto podríamos generar grandes cambios.