¿Qué es un sistema silvopastoril?

Sistema silvopastoril
Sistema silvopastoril Fidel Ernesto Sánchez Alayo

El avance de la actividad agrícola ha provocado en los últimos años el desplazamiento de la frontera ganadera hacia zonas marginale. Esto está planteando la necesidad de adaptar los sistemas ganaderos a la realidad de estas regiones o en condiciones de suelos más restrictiva. Los modelos alternativos deben permitir no sólo aumentar la producción de carne, sino que este aumento vaya de la mano de un uso sustentable del ambiente. Ello se logra realizando una combinación y uso de insumos acorde a las características, posibilidades y necesidades de cada zona.

Los sistemas silvopastoriles bajo plantaciones forestales surgen como respuesta a esas necesidades, no sólo por ser un sistema viable y adaptable para la mayor parte de las regiones en cuestión, sino también por resultar en una serie extra de beneficios para la actividad ganadera y para los productores que lo implementen, destacándose entre ellas el atractivo retorno que presentan.

Los sistemas silvopastoriles como su nombre lo indica, son sistemas que tienen como objetivo la producción silvícola (madera) y pastoril (pasto). Al mismo tiempo, un correcto manejo de los mismos puede proveer muchos servicios ambientales a la comunidad, tales como la conservación de la biodiversidad, la capacidad de fijación de carbono, la función protectora de suelo y cuencas hidrográficas, mejorando los ingresos por aumentos de producción y diversificación de fuentes.

No se trata de un desmonte, consiste en un ordenamiento con criterios, que no son iguales para todas las situaciones sino que van a depender de las características propias del bosque. El objetivo final es maximizar la producción de pasto, leña, madera, etc. sin alterar las características propias del ecosistema.

Los sistemas silvopastoriles integran el manejo de árboles y arbustos en la producción ganadera. Estos pueden ser de vegetaciones naturales o plantadas con fines maderables, frutales, forrajeros, para producción industriales o de tipo multipropósito.

Para la buena operación de este sistema se requiere la oferta permanente de agua de buena calidad en bebederos móviles y sal mineralizada. La periferia y las divisiones internas de los potreros se establecen con cercas vivas y el ganado se maneja sin violencia con cercas o cintas eléctricas fijas o móviles.

La alta producción de biomasa forrajera, las altas cargas instantáneas bajo métodos de pastoreo rotacional, los largos periodos de descanso y la oferta de agua fresca permanente en cada franja, son características determinantes de este tipo de sistema.

¿Por qué recurrir a este tipo de sistema?

Porque responden a las necesidades cada vez más urgentes de reconvertir la ganadería tropical en una actividad rentable en el corto, mediano y largo plazo, son amigables con el medio ambiente, ofrecen más y mejor empleo en el campo y brindan a la sociedad alimentos de alta calidad con inocuidad (carne, leche, pieles y eventualmente frutas), así como madera para diferentes usos.

Los árboles dan sombra al ganado, mejoran la fertilidad y las condiciones físicas de los suelos, y permiten ingresos económicos adicionales a mediano y largo plazo como madera.

Los pastos mejorados producen más forraje y de mejor calidad en comparación con el pasto nativo, además, bien manejados, mantienen o mejoran la fertilidad de los suelos.

Los postes vivos son árboles leguminosos que sirven como postes permanentes en los alambrados, son fuente de alimento de importancia para el ganado, mejoran la fertilidad del suelo de la parcela y dan sombra al ganado.

Estos sistemas son aptos para ganado bovino de carne, leche, doble propósito o cría especializada, e igualmente para búfalos, ovinos y cabras.

Así se compone el grupo de los sistemas silvopastoriles:

  • Árboles dispersos en potreros: son árboles establecidos para generar beneficios ambientales y productivos como sombríos, fijación, nitrógeno, madera, frutos, leña y forraje. Funcionan como “piedras de salto” para la biodiversidad.

 

  • Cercas vivas: consiste en la siembra o manejo de árboles y arbustos establecidos en reemplazo de postes muertos de madera, cemento u otros materiales.

 

  • Cortinas o “Barreras corta viento”: son franjas simples o múltiples de árboles en uno o varios estratos. Se siembran con la finalidad de reducir el efecto negativo de los vientos sobre los pastos y los animales; además, pueden aportar forraje, madera, leña y frutos.

 

  • Corredores ribereños o bosques de galería: son franjas de vegetación que protegen los cursos de agua y se encuentran a los largos de los ríos, quebradas o drenajes. Disminuye el efecto negativo de plaguicidas y contaminantes orgánicos.

 

  • Bancos mixtos de forraje: son cultivos donde se asocian especies herbáceas, arbóreas y arbustivas de alto valor nutricional, con el fin de obtener forrajes ricos en proteína, minerales, azúcares, fibra y vitaminas para la alimentación del ganado.

 

Existen complejas interacciones entre los componentes de los sistemas silvopastoriles: árboles, arbustos, forrajes, animales, suelo y clima, por lo que resulta fundamental prestar especial atención a la conservación y regeneración de las especies. Los factores ambientales que son afectados al momento del ordenamiento, como la luz, temperatura y humedad, tratados adecuadamente, tienen un efecto positivo sobre la producción del recurso forrajero y maderable que se traduce en mejoras en la productividad del sistema general: el manejo debe tender a obtener el máximo beneficio económico y social, sin degradar o deteriorar los recursos naturales.