Tipos de impacto ambientales

Tipos de impacto ambiental
Tipos de impacto ambiental

Se conoce como impacto ambiental, a una alteración o cambio del medio ambiente, que se produce mediante un efecto o causa de una intervención humana. Se puede añadir que, este impacto puede ser tanto positivo como negativo. Cuando se trata de negativo es porque se establece un quiebre en el equilibrio ecológico, lo que produce graves deterioros en el medio ambiente, esto afecta la salud de muchos individuos y seres vivos. Pongamos por caso; la contaminación de los mares y el aire con el petróleo, la basura o la contaminación acústica, los desechos de energía radioactiva, entre otros.

Ahora bien, ya conociendo lo que significa un impacto negativo para el ambiente, cabe destacar que el impacto positivo, viene siendo el resultado de una regla, una medida o una norma que tiene un beneficio para el ambiente, así como la recuperación de los bosques, los ríos o la construcción de una represa, lo que se determina con mucha ventajas tanto para la flora como para la fauna de una determinada región.

La recuperación de los bosques

La restauración y la rehabilitación de bosques son tareas difíciles y a largo plazo que requieren una planificación, una ejecución y un seguimiento cuidadosos. Si bien están estrechamente relacionadas, se puede hacer una distinción conceptual entre ellas. El objetivo de la restauración forestal es devolver un bosque degradado a su estado original, esto es, restablecer la estructura, la productividad y la diversidad de las especies del bosque que en teoría estaban presentes originariamente en un lugar. El objetivo de la rehabilitación forestal es restablecer la capacidad de unas tierras forestales degradadas para suministrar productos y servicios forestales.

La rehabilitación forestal restablece la productividad original del bosque y algunas, pero no necesariamente todas, de las especies de plantas y animales, que se considera que en un principio estaban presentes en un lugar. Tanto la restauración como la rehabilitación de bosques se llevan a cabo en lugares o en territorios en los que la pérdida de bosques ha provocado una disminución de la calidad de los servicios medioambientales. Su finalidad es fortalecer la resiliencia de zonas y paisajes forestales y, por lo tanto, mantener abiertas las futuras opciones de ordenación y gestión territorial.

La restauración y la rehabilitación de bosques pueden llevarse a cabo en tierras agrícolas improductivas o abandonadas, en pastizales deforestados, zonas con matorrales o malezas o zonas rasas, y en bosques de densidad defectiva o degradada. Los bosques se pueden restaurar y rehabilitar por medio de medidas de protección (por ejemplo, la protección contra el fuego o el pastoreo y la lucha contra la erosión), medidas para acelerar la recuperación natural (por ejemplo, por medio de la siembra directa o la plantación de plántulas en bosques primarios o secundarios degradados), medidas para favorecer la regeneración natural (por ejemplo, mediante la eliminación de las malas hierbas en tierras degradadas y tierras agrícolas marginales) y la plantación de árboles nativos o introducidos en plantaciones de especie única  o mixtas, en sistemas de producción agroforestales y como árboles fuera de los bosques.

Para que las iniciativas de restauración y rehabilitación de bosques tengan éxito, sean racionales desde un punto de vista ecológico, socialmente aceptables y económicamente viables tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

  • Seleccionar un lugar o territorio adecuado, incluido el análisis y la evaluación de la ordenación territorial y los derechos de tenencia o propiedad actuales, e identificar a las partes interesadas.
  • Analizar y evaluar los factores causantes de la deforestación o la degradación forestal.
  • Involucrar a las partes interesadas, examinar los objetivos a largo plazo de la restauración forestal tomando en cuenta los intereses de todos los grupos interesados y redactar un plan inicial de restauración o rehabilitación.
  • Formular un plan de gestión de la restauración que comprenda:
  • La preparación de un mapa topográfico de usos de la tierra (también denominado usos del suelo), incluidas la designación de las funciones forestales, una evaluación de la accesibilidad de los caminos, la existencia de regeneración natural y las necesidades de plantación;
  • Un acuerdo sobre los objetivos de restauración o rehabilitación;
  • La selección del método de restauración o rehabilitación;
  • La elección de las especies que se utilizarán y el establecimiento de un vivero, y
  • La evaluación de los posibles efectos sociales y ambientales positivos y negativos.
  • Recoger semillas, producir plántulas en viveros y prepararlas para la plantación.
  • Plantar árboles.
  • Evaluar las necesidades en materia de creación de capacidad y planificar la capacitación necesaria.
  • Establecer calendarios realistas y planificar los requisitos financieros.
  • Realizar un seguimiento de los espacios restaurados o rehabilitados y llevar a cabo actividades de mantenimiento según sea necesario.
  • Estudiar los posibles impactos del cambio climático.